El IMCO ubica a Sinaloa en el 9no. lugar nacional en competitividad; avanza cinco lugares en el ranking

CULIACÁN.- El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), dio a conocer este martes que, de acuerdo al ranking nacional del Índice de Competitividad Estatal 2016, Sinaloa avanzó dos posiciones en competitividad respecto a 2014, ubicándose en la posición 9. De 2010 al 2016 la entidad avanzó cinco posiciones en esta medición, al pasar del lugar 14 al 9.

De esta forma, Sinaloa se ubica entre las diez entidades más competitivas del país, junto a Ciudad de México, Aguascalientes, Nuevo León, Colima, Querétaro, Sonora, Coahuila y Jalisco, informó el gobernador Mario López Valdez.

El mandatario sinaloense explicó que de acuerdo al estudio, los factores que detonan el desarrollo y crecimiento económico tienen que ver con el comercio internacional, es decir, tienen una economía conectada con el exterior a través de las exportaciones y la recepción de Inversión Extranjera Directa (IED), aspectos en los que Sinaloa ha avanzado, como lo demuestran los más de 2 mil 500 millones de dólares de IED alcanzados en esta administración.

Asimismo, los estados con mayor nivel de competitividad tienen industrias competitivas, lo que les permite un mayor nivel de exportación, puesto que tienen una fuerte presencia de industria manufacturera.

En este sentido, el Secretario de Desarrollo Económico de Sinaloa, Francisco Labastida Gómez de la Torre, destacó que otro de los factores que impulsan las economías es el gas natural, que para el estado representará la punta de lanza para el crecimiento económico, por la atracción de más inversión nacional y extranjera para la industrialización del estado.

De acuerdo al estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad, la infraestructura energética inteligente es el combustible de las manufacturas, sin embargo, todavía existen estados sin gasoductos. Agrega el estudio que los estados sin gas tienen menos actividad industrial.

Mientras que en estados con gasoductos, en promedio la actividad industrial manufacturera reportada por INEGI es el 23 por ciento del PIB, mientras que en estados sin gasoductos la industria representa solo el 10 por ciento.

En 2014, los 18 estados con gasoductos concentraron el 81% de la actividad industrial del país, los 14 restantes solo el 19% (IMCO).

El funcionario se mostró confiado en que a partir de la puesta en operación del gasoducto en Sinaloa, se logrará detonar la economía y se empujará al estado a los primeros cinco lugares entre las entidades más competitivas del país. Con avances en distintos indicadores estamos en el camino correcto pero debemos seguir avanzando para mejorar y mantener nuestra posición ante entidades que son fuertes competidores, dijo Labastida.

En el Plan Estatal de Desarrollo 2011-2016 del gobierno de Mario López Valdez se estableció como objetivo de los Proyectos Estratégicos el de hacer de Sinaloa un estado competitivo y con capacidad de crecimiento económico sostenible, con lo que se genera un alto grado de atracción de inversión.

Se han logrado avances, pero aún falta mucho por hacer, reconoció el gobernador Mario López Valdez., al dar a conocer que Sinaloa ya ha obtenido reconocimientos por la mejora del marco regulatorio, como el que recientemente entregó el Banco Mundial y el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) y, en materia de empleo, los registros de nuevos afiliados en el IMSS, que al término de la administración rondarán los 520 mil trabajadores afiliados.

Por su parte, el Secretario de Desarrollo Económico expuso que la nueva y creciente Infraestructura energética y logística será factor para seguir dando competitividad a Sinaloa, impulsando el crecimiento económico que en los últimos cinco años ha estado por encima del promedio nacional y, desde 2015, de acuerdo a las mediciones de INEGI, estamos entre los líderes en crecimiento logrando la primera posición en el trimestre abril-junio de 2016 con un crecimiento de 8.3%. Con este proyecto, el Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C. (IMCO) busca medir la capacidad de las entidades de la República para forjar, atraer y retener talento e inversiones. La competitividad de los estados se traduce una mayor productividad para la economía y bienestar para sus habitantes.