Maestros y policía cruzan señalamientos por choques

NOCHIXTLAN.-Miembros de un ala radical del sindicato de maestros y autoridades cruzaron el lunes señalamientos sobre la responsabilidad de los enfrentamientos violentos en el sur de México que dejaron seis fallecidos y un centenar de heridos.

Miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) acusaron a la policía de infiltrar elementos suyos en las protestas, que en la víspera alcanzaron niveles de violencia pocas veces vistos. Los docentes protestan la reforma educativa del gobierno y exigen la libertad de sus dirigentes, arrestados bajo cargos de lavado de dinero.

Por su parte, el comisionado de la Policía Federal, Enrique Galindo, acusó a «grupos radicales» de estar detrás de los disturbios, aunque no mencionó quiénes serían. Entrevistado en Radio Fórmula, dijo que cuando las protestas se tornaron violentas ya había pocos maestros entre la multitud.

Galindo señaló que la policía logró temprano el domingo reabrir parcialmente una carretera bloqueada, pero posteriormente hubo un reagrupamiento de personas, varias de las cuales tenían bombas molotov que lanzaron contra los agentes.

Los choques que derivaron en los seis fallecimientos ocurrieron en la comunidad de Nochixtlán, al norte de la ciudad de Oaxaca, donde varios vehículos quedaron incendiados en la carretera que pasa por el lugar.

Galindo dijo que varios policías sufrieron quemaduras y algunos incluso perdieron algunos dedos. En un momento, se decidió que se retirara la fuerza. «Quedarnos en Nochixtlán hubiera traído consecuencias más graves», dijo.

Los restos de los vehículos quemados permanecían la mañana del lunes en Nochixtlán, donde cerca de una centena de personas se encontraban en las inmediaciones, aunque no se observaba a ningún policía y se podía transitar.

En la ciudad de Oaxaca, capital del estado, miembros de la CNTE dijeron que el número de fallecidos era de ocho personas y que 20 miembros de la organización magisterial estaban desaparecidos. Aseguraron que las víctimas eran maestros o miembros de grupos que los apoyaban.

«Este movimiento no va a parar», dijo Juan García, miembro de la coordinadora en Oaxaca, quien señaló que la policía fue quién disparó contra ellos.

«Dispararon sin piedad ante nuestros compañeros, a eso fueron. Ellos fueron al lugar donde estaban nuestros compañeros movilizándose pacíficamente», añadió.

Los maestros tienen previsto realizar una movilización en las próximas horas en la capital del estado.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos también reportó el asesinato el domingo del periodista Elpidio Ramos Zárate, del diario El Sur del Istmo, en la comunidad de Juchitán de Zaragoza, aunque no está claro aún si estuvo relacionado con las protestas de maestros que se realizaron en varias localidades del estado, no sólo en Nochixtlán.

El gobierno de Oaxaca informó la noche del domingo que hubo 21 detenidos y que de los heridos, 53 eran civiles, 41 policías federales y 14 agentes estatales.

En los últimos días, los maestros sindicalizados apoyados por algunas organizaciones de la sociedad civil han protagonizado diversos actos de protesta en carreteras, centros comerciales y calles no solo en Oaxaca sino también en el vecino estado de Michoacán, en el de Chiapas y en la Ciudad de México.

La fiscalía mexicana detuvo este mes a varios líderes magisteriales, a los que acusa de malversación de fondos.

El sindicato niega esas acusaciones e hizo un llamamiento a sus seguidores a rebelarse contra el gobierno federal, al que está enfrentado desde que el presidente Enrique Peña Nieto sacó adelante una reforma de la educación nacional que, entre otras cosas, estableció exámenes obligatorios a profesores para mantenerse en sus puestos.

En los últimos días, los maestros sindicalizados apoyados por algunas organizaciones de la sociedad civil han protagonizado diversos actos de protesta en carreteras, centros comerciales y calles no solo en Oaxaca sino también en el vecino estado de Michoacán, en el de Chiapas y en la Ciudad de México.

Hace 10 años, los maestros organizaron una toma de la ciudad de Oaxaca, un importante destino turístico del país, que mantuvo en jaque a las autoridades de este estado durante varios meses.