Mexicali, BC.- Un mes tardaron en enterarse las familias de las dos bebés que entregaron por error en el Hospital de Gineco Pediatría No. 31 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en Mexicali, Baja California.
El padre de una de las menores dijo a medios de comunicación locales que el personal del IMSS no aceptó su error e intentó manejar la situación con la mayor discreción posible sin darles explicaciones sobre la elaboración de una prueba de ADN y no dar señales sobre un problema.
El personal del IMSS intentó justificar su error. El personal del hospital alegó que a una de las menores se le desprendió la pulsera con sus datos y que al momento de recolocarla hubo una equivocación.
“Hasta hoy nos dimos cuenta, apenas hoy llegaron unas pruebas de ADN que les hicieron a las mamás y a las niñas, pero todo se manejó por separado (…) Las niñas estaban cambiadas después de un mes, que hubo un error, que se le cayó una pulsera a una de las dos niñas y que se les colocó mal”, comentó el padre de una de las familias afectadas.
Aseguró que “una persona que viene de la Ciudad de México” a modo de reparación del daño ofreció que la menor tuviera seguro de por vida —aunque la atención médica está garantizada, según el gobierno— y una beca para sus estudios hasta los 25 años.
¿Qué les ofrece el IMSS a las familias de las bebés cambiadas?
El viernes 25 de septiembre, el IMSS reconoció que dos recién nacidas fueron entregadas a familias que no les correspondían.
Ofreció disculpas a las dos familias y anunció una revisión de sus procedimientos de identificación durante la atención obstétrica y neonatal.
Gabriela Paredes Orozco, titular de la Unidad de Atención a la Derechohabiencia del IMSS, señaló que asumirá la atención de las familias y ofrecerá acompañamiento psicológico, médico y jurídico.
La funcionaria añadió que las decisiones se tomarán junto con las familias, “a su ritmo”, y que el Instituto protegerá la identidad y los datos personales de las menores.
El caso surge mientras el organismo mantiene abierta otra investigación por la muerte de cinco recién nacidos entre el 15 y el 19 de septiembre en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona número 1 de Durango.
Cuatro de los cinco bebés dieron positivo a la bacteria Klebsiella pneumoniae, aunque el propio IMSS ha subrayado que no puede establecerse hasta ahora que ese microorganismo haya causado las muertes.
Con información de EFE




