WASHINGTON, DC.- La política de aranceles globales impulsada por el presidente de Estado Unidos, Donald Trump, sufrió un fuerte revés luego de que la Corte Suprema de Justicia de ese país dictaminara que el Ejecutivo había excedido sus competencias al aplicarlos.
El mandatario estadounidense reaccionó pocas horas después cuestionando a los magistrados y anunciando un nuevo arancel global de 10% basado en una legislación distinta.
En una comparecencia desde la Casa Blanca, Trump calificó la sentencia de la Corte Suprema de «profundamente decepcionante». Dijo que sentía vergüenza por «ciertos miembros del tribunal por no tener el valor de hacer lo que es correcto para nuestro país».
El fallo de este viernes fue adoptado en una votación de seis contra tres en la cual el máximo tribunal rechazó que Trump hubiera empleado una ley destinada a situaciones de emergencia nacional para aumentar los aranceles a decenas de países.
La Casa Blanca impuso esos aranceles en abril argumentando que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) facultaba al presidente para hacerlo, pero la Corte Suprema dictaminó que esa interpretación no era correcta y que al aplicarla el Ejecutivo estaba invadiendo las competencias del Congreso.
El fallo se aplica a los aranceles impuestos por Trump el 2 de abril de 2025 durante el llamado del «Día de la Liberación», pero no a los aranceles individuales que ha impuesto a países o productos específicos.
En aquel momento, el mandatario estadounidense impuso aranceles recíprocos a decenas de países alrededor del mundo, incluyendo a las mayores economías del planeta, a las que acusó de aplicar prácticas comerciales injustas hacia EE.UU.
Los aranceles anunciados ese día implicaban el cobro de un impuesto de mínimo 10% a todas las importaciones que entraran a EE.UU. y afectaban a la mayoría de los países de América Latina.
El fallo de este viernes deja sin cobertura legal a gran parte de los aranceles recíprocos anunciados en abril, y también otros impuestos por EE.UU. a países como México, Canadá y China, bajo el argumento de que son responsable del tráfico a territorio estadounidense de drogas ilícitas como el fentanilo.
Más tarde este viernes, Trump firmó una orden ejecutiva por la que se impone el nuevo arancel del 10% en virtud de una ley nunca utilizada conocida como Sección 122, que otorga la facultad de aplicar aranceles de hasta el 15% durante 150 días, momento en el que el Congreso debe intervenir.
La orden establece una serie de exenciones, entre las que se incluyen determinados minerales, recursos naturales y fertilizantes; algunos productos agrícolas como las naranjas y la carne de res; productos farmacéuticos; algunos productos electrónicos y determinados vehículos.
Para muchas de las categorías de productos exentos, la orden es amplia y no especifica qué artículos podrían estar exentos.
Canadá y México mantendrán una exención en virtud del acuerdo de libre comercio de América del Norte, el T-MEC, sobre los aranceles que cubren la gran mayoría de los productos.

Un funcionario de la Casa Blanca dijo que los países que firmaron acuerdos comerciales con Estados Unidos, incluidos Reino Unido, India y la Unión Europea, ahora se enfrentarán al arancel global del 10% previsto en la Sección 122, en lugar del tipo arancelario que habían negociado anteriormente.
El gobierno de Trump espera que esos países sigan cumpliendo las concesiones que habían acordado en los acuerdos comerciales, añadió el funcionario.
Los analistas esperan que la Casa Blanca también considere otras herramientas, como la Sección 232 y la Sección 301, que permiten aplicar impuestos a las importaciones para hacer frente a los riesgos para la seguridad nacional y las prácticas comerciales desleales.
Según los datos oficiales más recientes, Estados Unidos ya ha recaudado al menos US$130.000 millones gracias a la ley IEEPA.
Con información de BBC MUNDO




