Inician los playoff en la LMP

Los Cañeros de Los Mochis navegaron tranquilos por los parques de la Liga Mexicana del Pacífico y entraron en una mala racha. Los verdes tienen asegurado el play off, pero no está seguro iniciarlo en su parque de pelota. Se les atravesó el equipo Yaquis de Ciudad Obregón y esta noche los Yaquis les pueden aplicar la limpia que compromete al equipo cañero.

Mucha gente se pregunta que pasa con nuestro equipo cañero, el bateo ha fallado a la hora buena, el picheo si ha respondido, y los errores, las lesiones, tienen en una situación difícil al equipo que dirige el dominicano Félix Servín.
Los directivos del club Cañeros de Los Mochis, por recomendaciones de su manager, contrataron al toletero venezolano Balbino Suen Mayor, un primera base con trayectoria en su país como un buen bateador, pero pensamos que un jugador no es la solución para levantar al equipo verde.

El equipo de Guasave desde el invierno 71-72 no son campeones de la Liga Mexicana del Pacífico, bajo el mando de Vinicio García y como presidente del club Jesús “El Güero” Félix. Guasave tiene la maldición del Camay, el bat boy del equipo algodonero se quedó alborotado como las novias de rancho, su deseo era asistir a una Serie del Caribe, pero a un pelotero del roster del equipo de Guasave se le antojó invitar a su esposa al clásico de la pelota latinoamericana y le quitaron el boleto al Camay para que la pareja fuese juntos a la serie del Caribe, y el Camay les echó la maldición: “mientras yo viva, Guasave jamás será campeón de la Liga Mexicana del Pacífico”. Ahí está latente la hablada del bat boy del equipo algodonero.
En la ciudad de Chicago, donde juegan Los Cachorros en la Liga Nacional, sucedió un caso semejante, un aficionado asistía al estadio de beisbol y metía una cabra, llegó el momento que no se lo permitieron y fue la primera maldición en el béisbol. El equipo de la Liga Nacional tuvo que esperar a que pasaran cien años para ganar el título.
El otro caso fue donde está involucrado el mejor beisbolista que ha pasado por las Grandes Ligas, Babe Ruth, era un pícher estrella de los Medias Rojas de Boston quienes lo cambiaron a los Yanquis de Nueva York. Fue el pelotero más famoso de las Grandes Ligas con sus jonrones, quien dijo: “mientras yo viva, jamás los Medias Rojas ganarán una serie mundial”.
Murió el rey del jonrón en el mejor béisbol del mundo y por fin los Medias Rojas de Boston ganaron el clásico de la Serie Mundial.

Solos los estadios de la Liga Mexicana del Pacífico, se retiraron los aficionados, motivos: están muy caros los boletos que cobran los directivos por presenciar el béisbol invernal mexicano.

En el primer juego de la serie contra los Yaquis de Ciudad Obregón, invitamos al juego a un primo nuestro, llegamos a la taquilla y el cobro de los dos boletos era de 600 pesos, nuestro pariente se atravesó y no nos permitió pagar esa cantidad para ingresar al estadio Emilio Ibarra Almada (así se llama). Los lugares eran para el centro, o laterales porque no hay sombra realmente.
Este reportero paga su boleto para entrar al parque de béisbol, ya que los directivos nos negaron el pase de prensa.

El estadio Emilio Ibarra Almada que remodeló el entonces gobernador Quirino Ordaz Coppel, el más corrupto, negativo, que ha pasado por Sinaloa, y además mentiroso, dijo que se habían invertido 350 millones de pesos en la obra del parque de pelota. Un arquitecto experto nos dijo que fácil don Quirino se había robado 200 millones de pesos. Aquí vamos a decirlo, los Vega Acuña no tocaron ni un cinco, es la verdad, fue el actual embajador de México en España el que se clavó la lana.